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La placa base es, sin duda alguna, la parte más importante de un ordenador. ¿Por qué? ¡Fácil! Es una parte fundamental, ya que en ella se instalarán los demás componentes, como el procesador o la memoria RAM, necesarios para que el equipo funcione correctamente. Además, como cada placa base se concibe para albergar unos componentes determinados, de ella dependerá la arquitectura interna de todo el conjunto.
Su función principal es la de conectar y comunicar algunos componentes esenciales, como la CPU o la memoria RAM, con otros periféricos instalados, como el teclado o la pantalla, por ejemplo.
Un elemento común en todas las placas bases es que en ellas se deben instalar cuatro componentes relevantes. Estos son el procesador, la memoria RAM, las unidades de almacenamiento SSD o HDD y, por supuesto, una fuente de alimentación, para abastecer a todos los componentes conectados.
En COOLMOD te ofrecemos placas bases y todos los componentes para PC que puedas necesitar.
A simple vista, el aspecto de una placa base es el de un circuito electrónico que incluye diferentes elementos, como chips, condensadores, conectores u otros, interconectados entre sí para que todo funcione a la perfección.
Podemos destacar que todas las placas base, también conocidas como placas madre, contienen el zócalo o socket, que no es otra cosa que el soporte donde se instala el procesador. Lo más habitual es que las placas base únicamente dispongan de un zócalo, pero existen algunos modelos de uso profesional que cuentan con dos o más de ellos.
También se incluye un panel para conectar otros dispositivos, las ranuras para la memoria RAM (de 2 a 8 ranuras) y un chipset, que ejerce a modo de centro de conexión del ordenador para administrar la transferencia de datos entre los distintos componentes. Generalmente, se divide en el puente norte, que conecta el procesador, la memoria RAM y la GPU; y el puente sur, que conecta el resto de dispositivos.
Entre el puente norte o bus de procesador y el puente sur, de entrada-salida, se ubica el bus PCI (interconexión de componentes periféricos). Es importante tener en cuenta que el PCI clásico ha evolucionado y, hoy en día, el PCI Express (PCI-E) permite añadir tarjetas de expansión al ordenador, un aspecto importante si te dedicas al gaming. Al conectar únicamente dos dispositivos, se consigue que la información se transmita a la máxima velocidad disponible.
Además, cuentan con un software, conocido como BIOS, que es el que se encarga de ejecutar las funciones básicas.
Para que lo entiendas mejor, a continuación te explicamos cuál es su funcionamiento, que, por cierto, es bastante complejo. Como sabrás, son varios los elementos de un ordenador que están implicados en el proceso de arranque del mismo. Estos, para poder llevarlo a cabo de forma correcta, deben conectarse a la placa base. Pues bien, la placa base, antes de cargar el sistema operativo instalado, lo que hace es arrancar los diferentes componentes conectados a ella. Aquí entra en juego el programa encargado de detectar cualquier posible fallo (BIOS).
Una vez comprobado que todo funciona correctamente, la placa base recibe la información de las unidades de almacenamiento, siendo entonces cuando se conectan el procesador y la memoria RAM. En este momento, los datos del sistema operativo ya estarán cargados en la memoria y se procederá a arrancar el equipo.
Otro aspecto diferencial que debes saber es que la versión de USB (3.0, 3.1) hace referencia a la velocidad de los datos y a las especificaciones de un cable o conexión, mientras que el tipo de USB (A, B, C) se refiere a la conexión física, la forma del puerto y el conector.
Basándonos en esto, deberás tener en cuenta la versión de los puertos USB, ya que tendrá repercusión en la velocidad de los datos. Para que tengas una referencia, los puertos USB 3.0 cuentan con una tasa de transferencia de datos máxima de 5 Gbps, mientras que en los puertos USB 3.1 es de 10 Gbps.
Antes de decidirte por comprar una placa base u otra de ciertos fabricantes, debes saber que existen diferentes formatos de placas madres, con características y tamaños distintos.
Por un lado, encontrarás las placas base más grandes que encontrarás en el mercado, las E-ATX (de 305 x 330 milímetros). Este tipo de placas disponen de diversas ranuras para colocar tarjetas de expansión (8 slots), cuya función no es otra que expandir las capacidades del equipo, como por ejemplo añadir memoria.
Otro tipo de placas base son las ATX (de 305 x 244 milímetros). Estas son las más comunes y se utilizan, de forma habitual, en todo tipo de equipos, incluso también en los PC gamer. Se trata de placas bastante versátiles que, además, proporcionan numerosas posibilidades de expansión (7 slots de expansión y 4 ranuras para memorias RAM).
Las Micro ATX (de 244 x 244 milímetros) son más pequeñas que las ATX y de forma cuadrada. Son perfectas para aquellos que no necesiten grandes capacidades de expansión (3 o 5 slots de expansión) y dispongan de cajas para PC más reducidas.
Las placas base más pequeñas son las Mini ATX (de 170 x 170 milímetros). Son también de forma cuadrada y se usan generalmente en los equipos de uso doméstico, por ejemplo para tareas de estudio o teletrabajo. Este tipo de placas únicamente ofrecen 1 slot de expansión y 2 ranuras para memoria RAM.
Es importante que antes de decidirte por una u otra placa base, tengas en cuenta diversos aspectos como la compatibilidad con la CPU, el tamaño y el formato de la placa, el número de slots de memoria RAM (que es lo que determinará los GB que puedes instalar), las conexiones que incluye, el número de ranuras de expansión o el chipset.
El chipset es un factor determinante que te ayudará a entender las diferencias entre una placa base u otra. Hablamos del conjunto de circuitos que conecta los diferentes dispositivos del interior de la caja del ordenador.
Destacan las placas base AMD B550 y X570, y las Intel B560 y Z590. Con respecto a las primeras, el AMD X570 es el de mayores prestaciones y cuenta con una alta capacidad y compatibilidad con diferentes procesadores.
El AMD B550 es muy similar al anterior, aunque con algo menos de capacidad y menor compatibilidad, un pequeño detalle negativo si deseas mantener tu procesador actual y este no es compatible. De forma general, puedes tener como referencia que la gama superior se corresponde con los chipset X (X570), seguido por los B (B550), para finalizar con los A (A520).
En cuanto a las placas base de Intel, destacan las B560 y las Z590, con grandes diferencias entre ambos modelos (ranuras de memoria, PCIe conectados a la CPU?). En términos generales, podemos decir que el chipset Z (Z590, Z690?) será el más avanzado, siguiendo con los chipsets B (B560, B660?) y, por último, los chipsets H (H610, H670?), que son los más básicos.
En la tienda online de COOLMOD, únicamente encontrarás productos de calidad al mejor precio y de las principales marcas del mercado. A día de hoy, el fabricante líder de placas base es ASUS. De hecho, uno de cada tres ordenadores incorpora una placa base de la firma taiwanesa. También destacan otras marcas como ASRock, Gigabyte o MSI, entre otras. Te invitamos a que consultes las características técnicas de cada una de las placas base que te ofrecemos, para que puedas encontrar la que mejor se adapta a lo que estás buscando.
Si lo tuyo es el gaming, en COOLMOD te lo ponemos fácil para que puedas elegir, con criterio, la mejor placa base para ti, para que puedas exprimir todo el potencial de tus juegos favoritos.
¿Qué deberás tener en cuenta antes de comprar? Pues deberás fijarte en diferentes aspectos. Te lo explicamos.
Lo primero a tener en cuenta es el procesador, ya que cada fabricante, ya sea Intel o AMD, necesitará su propia placa base. Es una cuestión de compatibilidad.
También deberás prestar atención al chipset, que debe tener la capacidad de establecer comunicación rápida con el procesador. Una placa base para gaming deberá tener un chipset con gran capacidad de conexiones y deberá incorporar el máximo de líneas (lanes) para poder instalar hardware potente y también periféricos.
En cuanto a las posibilidades de expansión, esto será importante en las placas base para gaming, para poder añadir tarjetas gráficas potentes y periféricos de alto rendimiento.
Merece la pena destacar la diferencia de rendimiento que existe cuando instalas una tarjeta gráfica o un disco duro SSD NVMe en un PCI-E X8 (8 líneas) o en X16 (16 líneas). Como es lógico, cuanto mayor sea la cantidad de carriles, mayor será la transferencia de datos.
Lo mismo sucede con la memoria RAM, ya que los juegos requieren un hardware potente.
El audio es un factor importante que influye en la experiencia de juego. Por este motivo es relevante tener en cuenta la tarjeta de sonido. Con respecto a ello, destacamos las tarjetas de sonido envolvente 5.1 integradas en la CPU, perfectas para enriquecer la reproducción del sonido, generando un entorno acústico a tu alrededor y dando lugar a una experiencia de juego totalmente inmersiva.
También deberías prestar atención a los sistemas de iluminación ARGB (Addressable Red Green Blue) que incorporan las placas base gaming de serie. Estos sistemas permiten controlar ledes de forma individual, permitiendo efectos visuales espectaculares. Puedes encontrarlos en modelos como la ASUS Aura Sync, el MSI Mystic Light o el AORUS RGB Fusion.
Otros aspectos relevantes son las ranuras PCI para las tarjetas gráficas, el número de conexiones USB, la disponibilidad de una BIOS UEFI o la posibilidad de implementar dos BIOS de forma simultánea, los ventiladores y los conectores, entre otros.
Asimismo, en placas base de alto rendimiento cobran gran importancia los disipadores para procesador y los heatpipes, un sistema que consiste en un conjunto de tubos de metal huecos. Gracias al líquido refrigerante a presión de su interior, puede expulsarse el calor de la CPU hacia el disipador. Funcionan de manera que, cuando la temperatura aumenta, el líquido se evapora, pasando a estado gaseoso. Este cambio de estado es lo que proporciona a los heatpipes esta gran capacidad de refrigeración. Suelen ser de materiales con elevada conductividad térmica, como el cobre o el aluminio.
En el terreno del gaming, las marcas principales de placas base son Asus, MSI, ASRock y Gigabyte.
Sea cual sea el uso que quieras darle a tu ordenador, en COOLMOD ponemos a tu disposición una gran variedad de placas base de calidad y al mejor precio.
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